¿Qué tiene entre manos, Speciale?

No sé bien por qué, pero no le tengo confianza. Será su manera de hablar monocorde, su mirada gélida, su postura almidonada. Tanta falta de contradicción, tanta ausencia de modestia o de un chiquito de humildad. Muchos me dirán que así tiene que mostrarse hacia afuera: inquebrantable, absoluto. Que para convencer, debe primero mostrarse convencido. Que para ser creíble debe expresarse con seguridad. Es la regla básica del político correcto: soy confiable porque me muestro confiado.

El punto es que no sé en qué o en quién confía. Estas personalidades como la suya, tan personalistas valga la cuasi redundancia, suelen tener ideas pre-establecidas y hacia eso apuntan de manera unívoca. Más allá de quien lo acompaña. Más allá de qué esperan sus representados. Si no, no se entienden tantas idas y venidas desde que esta CD asumió.


Porque si de proyecto de futbol hablamos, aparte de dos dts diametralmente opuestos, han desfilado una veintena de jugadores “nuevos”, de los cuales muy pocos tienen permanencia en el equipo, mientras otros ya no están. En el mismo plano, la autopista a la “A” parece haber sido obstruida por innumerables piquetes, y hoy nos encontramos arañando una humildísima promoción. Y digo humildísima porque creí entender que íbamos a ser un tornado imparable y aterrador, dado el desbordante optimismo que Ud. y el manager manifestaban meses atrás.


Si nos referimos a un plan económico, no se vislumbran medidas que convenzan que el Club está encaminado a sanear sus maltrechas cuentas. Mucho menos nos tranquilizan las manifestaciones del Tesorero diciendo que si no ascendemos nos tornamos inviables económicamente. Por otro lado, los rumores, que Ud. mismo se encargó de desmentir en el programa del independiente periodista Ramirez, respecto a un gerenciamiento, fideicomiso, o como quieran llamarlo, siguen latentes como una amenaza. Y eso se debe exclusivamente a la ausencia de explicaciones razonables que debieran haber dado en la Asamblea, la que se realizó cumpliendo a rajatabla con las archiconocidas estrategias: los directivos protegidos por una cortina humana de “hinchas caracterizados” y los socios enmudecidos y ninguneados. Bochornosa costumbre. El tristemente célebre “Más de lo mismo”.


Si pensamos en lo institucional, las noticias no son demasiado alentadoras. La Asamblea antes mencionada, fundamentalmente, no cumplió con su objetivo supremo: ser el espacio en el cual los socios exigimos la siempre prometida transparencia y accedemos libremente a la información. Además de las sanciones de la Rosarina, el aumento desmedido de las cuotas social y deportiva, la nula promoción de los deportes amateurs, la reforma de Estatuto prometida en campaña y hoy olvidada por completo…


En fin, mi desconfianza hacia su persona no respondería, entonces, a un mero capricho. Rosario Central hoy no está mejor que hace un año. Casi diría que consolidó su fragilidad, esa fragilidad que es consecuencia de un proceso de saqueos a los que viene siendo condenado desde hace más de una década.


Entonces me pregunto: ¿No será hora, Sr. Speciale, de que nos hable con un poco más de sinceridad? ¿No será momento de tener que recurrir a su honestidad más brutal, la que le obligue a confesar que su avidez por llegar al poder lo empujaron a tomar las riendas del Club sin siquiera un mínimo programa político ni tampoco un conocimiento real de aquellos que hoy son su CD? ¿No será momento de desnudar sus intenciones, despojarse de especulaciones mezquinas, y explicarnos a todos los socios qué cosa piensa hacer en y con Central?


Porque la verdad, a mi entender, es que Ud. sabe qué quiere, pero no se anima a decirlo. Todavía. Si hay algo que Ud. maneja muy bien son los tiempos. Para muestras basta un botón: por casi dos años fue parte del gobierno de Usandizaga, renunciando, como un buen “tiempista”, en el momento preciso, despegándose de los costos políticos que Ud. vio que impactarían sobre los directivos tarde o temprano, y desligándose de las responsabilidades que, le aseguro, también le atañen. Una jugada maestra. Hoy lo tenemos como Presidente de CENTRAL, y parecería que no tiene nada que ver con todo lo que nos pasó con el gobierno anterior...

Anímese, Speciale, anímese y díganos qué prepara para nuestro Club. No especule tanto: a veces en la vida tenemos que jugarnos sin considerar esos tiempos que tan bien manipula. Sincérese, hombre, y cuéntenos cuáles son sus objetivos para con CENTRAL.

Después veremos qué decidimos hacer nosotros, los socios, los DUEÑOS DEL CLUB, con los mismos.