Banderas y horario: vergüenza dirigencial


La mala conducción dirigencial adolece no sólo de medidas populares sino que adopta decisiones torpes,en la creencia de que nadie piensa.
En el tema del horario del último partido por una supuesta seguridad se pretendió hacernos creer que no era responsabilidad de ellos,cuando hasta el más despistado se dio cuenta de la maniobra de reducir la asistencia a la clase trabajadora,no así a sus “socios de la barra” con sus banderas,las que fueron confeccionadas con la mejor calidad y muy posiblemente financiadas por la dirigencia,esos sujetos no representaban un peligro de agresión ni insultos a la dirigencia,sino todo lo contrario,son el brazo ejecutor de leyendas e insultos,mercenarios usados para asambleas y estadio.

No cualquiera entra al estadio tremendas banderas sin autorización y como bien dijo un periodista es un mensaje de la comisión:“ojo,aquí están los responsables,no puteen para otro lado”: esta estrategia no es nueva, la inauguró Usandizaga para cubrir su nefasta gestión que culminó con la pérdida de la categoría,cuando en su oportunidad dijo haber expulsado a la barra lo que no fue nada más que un arreglo para sus propios fines y produjo un gran cambio en la parcialidad canalla,a todos aquellos que sólo repiten lo que escuchan

La cobardía de escudarse de su ineptitud en los mismos jugadores que ellos contrataron,es tan obvia como lo fue el pretexto de la seguridad, del partido con Ferro y el premeditado horario de la última asamblea.Con el partido programado a las 15.30 hs.los únicos perjudicados fueron muchos socios laburantes (unos 15 mil menos), otros habrán adecuado sus horarios,pero los que “trabajan de otra cosa” a los que les permiten llevar las banderas con sus mensajes,los que saben perfectamente adonde deben dirigir los insultos,ésos se sabía que no iban a faltar,porque no sólo no trabajan sino que la gran mayoría de estos mercenarios (algunos de ellos con tatuaje de Boca)ni siquiera deben pagar cuota alguna,tienen la entrada franca al estadio y entran en malón,pero deben cumplir con “sus obligaciones” para con quien los mantiene.

Es posible que ahora después del triunfo manden a guardar esas banderas de mal gusto,que las vió todo el país,para volver a sacarlas cuando se pierda.
Es importante que los dirigentes sepan que no comemos vidrio y que si se da el milagro de un ordenamiento futbolístico en alguna oportunidad,será por el propio mérito de los que entran a la cancha,técnico y jugadores,quienes tienen dos posibilidades:sacan adelante a Central y los dirigentes se suben al tren como protagonistas sin merecerlo o si los resultados  les son adversos,estos mismos dirigentes volverán a sacarse de encima las responsabilidades y desviarlas hacia el plantel cualquiera sean los nombres que lo integren.