Carlos Gamboni: Un sueldo para Gonzalo

En una de esas misteriosas paradojas a que nuestro Central nos tiene acostumbrados, el Presidente que siendo candidato prometió ?profesionalizar todas las áreas? del club, accedió a su cargo a remolque de una persona cuyo mérito y encanto residía en su condición de hincha y su predisposición a trabajar ?de onda?, es decir gratis.

El compromiso con una tarea y la calidad, idoneidad, o capacidad, con que la misma pueda ser realizada, no necesariamente se vincula a la remuneración que se obtenga por la misma. El tiempo que se le dedique, por el contrario, puede ser que sí.

Concretamente, vamos a coincidir en que el manejo del fútbol profesional de una institución como la nuestra no tolera ligerezas, ni funciones desempeñadas ?de taquito?, ni ninguna otra cosa que implique priorizar declamaciones a hechos. Y ?hechos? se necesitan imperiosamente en este Central que lejos de la prometida autopista a la ?A?, se debate hoy por hoy en la banquina de la permanencia y con riesgo de cuneta.

No se trata de otra cosa más que de reclamar el RESPETO a lo que el socio de Central votó mayoritariamente.

No se trata de otra cosa más que del reclamo de la devolución de la confianza encomendada a quienes se comprometieron a  sacar a Central de esta situación como objetivo exclusivo e infungible, sin margen de error ni vacilación.

La fe de todos los canayas está y debe continuar estando en manos de este equipo, de quienes lo conducen y DE QUIENES LO CONFORMARON. Pero esa fe se retribuye con trabajo y esfuerzo efectivo, no con enfrentamientos ni con agresiones a alguien que sólo cometió el pecado de que su trabajo y su sapiencia se vieran demostrados por los hechos. Escalón al cual, está visto, no todos tienen los fundamentos y capacidad necesarios para acceder, con la secuela de sufrimiento para mucha gente que ello ocasiona.   

En definitiva, considero que un buen comienzo para ?profesionalizar las áreas? sería asignar un digno sueldo  a Gonzalo Belloso,  por su trabajo de Secretario de Fútbol de Central. Quizá sea esa la forma mediante la cual se aboque plenamente y no ?part time? a las tareas para las cuales el socio del club lo puso donde está -lo que vistos los resultados es muy necesario-,  y deje de malgastar su tiempo y el de todos los canayas en polémicas estériles y declaraciones fuera de lugar.

La única explicación de esos exabruptos, lamentablemente,  es el intento de poner en segundo plano lo que en realidad importa, es decir la paupérrima producción futbolística dentro del campo de juego del equipo que la propia conducción deportiva del club, borrando con el codo lo escrito en la campaña, conformó utilizando con criterio muy poco feliz y bastante improvisación los sagrados y escasos recursos de todos los socios de Central.