Personajes

La fiesta fue completa

La noche del domingo fue una verdadera fiesta para todo el Gigante de Arroyito y gran parte de la ciudad. Es que 45 mil almas nos congregamos para celebrar la victoria en lo que hasta hace años se denominaba clásico pero, además, asistimos a otra gran labor del elenco de Paolo Montero, quien a esta altura ya podemos decir que le ha brindado un sello y estilo grabado a fuego a su Central.

Ante un rival golpeado por la derrota ante Independiente pero con futbolistas de jerarquía, Central lo borró de la cancha y se lo ganó de punta a punta. Fue goleada en el marcador y superioridad absoluta en el desarrollo desde lo colectivo y en lo táctico, con algunas actuaciones superlativas como las de Colman, Camacho y especialmente Teo Gutiérrez.

Desde el mismo inicio del partido se vio a un conjunto canalla dispuesto a agredir a Racing y sorprenderlo rápido en su retroceso. El entrenador supo disimular bien las ausencias de Leguizamón y Villagra, apelando a Burgos (tuvo un error grosero pero en líneas generales cumplió) y otra vez al uruguayo Menosse en el lateral izquierdo donde volvió a lucirse.

Justamente una enorme trepada del “Talibán” tras pivoteo de Ruben se transformó en asistencia para un Teo Gutiérrez que con notable clase abrió todo su pie y dejó sin respuesta a Orión para conseguir una merecida ventaja cuando promediaba el primer tiempo. Central era más y mejor que Racing en todos los aspectos y en cada lugar de la cancha.

En el complemento, cuando parecía que la noche sería tranquila, el celoso juez Ariel Penel sancionó penal por una falta leve (pero infracción al fin) de Burgos a Lisandro López, que el propio capitán de Racing cambió por gol para conquistar un inmerecido empate. Una acción fuera de contexto y un error del defensor sin nada que lo trajera al cuento.

Pero poco iba a durar la disyuntiva en el marcador ya que, un minuto más tarde, tras un gran tiro libre elevado por Colman, el propio Burgos tuvo su revancha para recoger el rebote y fusilar a Orión al decretar el 2 a 1. Ese resultado tenía mucho más que ver con la claridad y juego mostrados por uno y otro.

Casi sin tiempo para acomodarse, Central liquidó el pleito otra vez de pelota parada. Luego de una doble atajada de Orión ante Pinola de tiro libre (ya había estrellado un remate en el travesaño) y Ruben en el rebote, a la salida del córner se elevó Washington Camacho y concretó un golazo de cabeza al enviar el balón al ángulo. A esa altura la fiesta en el Gigante era más que completa.

Y si una particularidad ha tenido el equipo de Montero desde que asumió es que parece cerrar con sapiencia y tranquilidad los partidos. Racing nunca le hizo siquiera cosquillas al “Ruso” Rodríguez, el ordenamiento defensivo fue permanente y hasta hubo tiempo para el cuarto tanto, obra del ingresado Maxi Lovera, en una excelente contra empezada por Teo y llevada adelante por un gran Gustavo Colman.

Punto final para una noche que quedará en el recuerdo por los festejos pero también por la gran exhibición de juego de Central, que parece encaminarse de lleno a la Sudamericana y hasta poder soñar con la Libertadores. Fue  la quinta victoria consecutiva como local. La octava con Montero en el banco sobre 11 presentaciones. Indudablemente, un gran cambio generado por un entrenador con objetivos claros y un plantel compenetrado en una idea. Queremos la Copa y hay con qué clasificar. Y con qué jugarla.

Comentarios   

 
#31 gustavo 27-05-2017 14:23
Burgos de 4 ??? Dios!!!!!
 

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