No hablen más de clásico

Cerramos el año con una sonrisa. Ganamos otro clásico, algo que se ha convertido más en un ritual o una sana costumbre que en algo para tirar manteca al techo. Ya habrá tiempo para el balance de un 2017 muy gris desde lo deportivo y lejos de las pretensiones que todos teníamos pero hoy, al menos, cerramos la primera mitad del torneo con algunos motivos para sonreír y un cuerpo técnico que justificó con creces su continuidad al frente del equipo.

Sin sobrarle absolutamente y nada y en el marco de un partido altamente discreto, Central fue justo ganador del clásico (si todavía se puede llamarlo así). Es que golpeó de arranque, como ante Boca, a la salida de un corner bien ejecutado por Leonardo Gil que el Chaqueño Herrera, jugador de partidos importantes si los hay, mandó a guardar con un perfecto cabezazo esquinado.

Y a partir de allí, con una propuesta basada más en resguardar lo conseguido que en intentar liquidar a un rival por demás de flojo, Central se fue acomodando en la cancha, sufrió cada vez menos y hasta encontró el final del partido con cierta tranquilidad dada la escasa idea de un adversario vencido, sin reflejos. Casi tirado en la cancha.

En todo momento dio la sensación de que ante algún acierto ofensivo volvíamos a convertir y se terminaba todo. Pero Central no estuvo fino en la generación a pesar del sacrificio y despliegue que ofrecieron Ruben y Herrera –hasta su salida- y el ingresado Coscia (aunque se sintió la baja del Chaqueño).

Del medio hacia atrás, otra gran labor de Maxi González en la contención, la defensa firme apuntalada por Ferrari y Martínez, y nuevamente Jeremías Ledesma ratificando sus credenciales y demostrando con todas las letras que es el arquero titular que el equipo necesita.

Volvió a repetirse la historia, le ganamos con la camiseta y sin transpirar a un espantoso equipo y el clásico de  la ciudad se redujo a una abrumadora supremacía donde los pechos solamente pudieron triunfar en uno de los últimos trece. Si le suman la debacle institucional y económica, el club tomado por la barra, su posición en la tabla y demás, tal vez deban recurrir al Instagram de su gran figura Sarmiento (ausente sin aviso hoy) para poder concilar el sueño de acá a un largo tiempo.

Por nuestra parte, celebramos el trabajo de Leonardo Fernández y su cuerpo técnico, toda gente de la casa, que ganó tres de tres –Talleres, Boca y el clásico-, con valla invicta y demostró que merece su oportunidad. Se fue un 2017 flojo en lo deportivo, con muchos errores y bastante para revisar. Pero con un clásico ganado como corolario para tener, al menos un motivo que festejar. Como siempre, la sana costumbre

Comentarios   

 
#226 Cai Aimar 23-01-2018 15:00
"es un jugador que es potente, veloz y muy fuerte en el uno contra uno. Obviamente que tiene mucho por mejorar, pero con la experiencia de jugadores que tenemos en el plantel lo vamos a ayudar" dijo Cetto del colombiano.
Les pregunto ¿que zaguero del plantel está en condiciones ayudar a otro?
Sólo falta que el tipo diga que viene a Central proque se lo recomendó Teo.
 
 
#227 Augusto 08-02-2018 12:25
https://www.lacapital.com.ar/ovacion/coudet-suena-volver-central-n1553183.html

Chacho volvé. El pueblo canalla te espera.
 

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