De terror

Está claro que Central cuenta con un plantel corto, con muchas bajas, y que ningún rival resultará sencillo bajo ninguna circunstancia. No obstante, la derrota categórica ante Patronato, que nos goleó en un encuentro donde ni siquiera pateamos al arco, no puede dejarse pasar como si nada. Un equipo que pelea el descenso y viene de ser goleado te puede ganar, pero otra cosa es golearte y muchos menos florearse al grito de “ole”. Todo ello invoca a un necesario replanteo.

En primer término, no se puede entender y es altamente preocupante que Central haya tenido 12 lesiones musculares desde el reinicio del torneo a hoy. Ayer faltaron por tal motivo Jeremías Ledesma, Mauricio Martínez, Leonardo Gil (baja a último momento), Germán Herrera y Marco Ruben. Cuatro probables titulares y una variante importante. Más Ortigoza. Más los que ya se recuperaron. Evidentemente alguien deberá dar una explicación y hacerse cargo de lo que no hace bien en éste aspecto. No somos expertos en materia física ni médica para apuntar con el dedo. Pero sí esperamos que se explique semejante desaguisado.

En cuanto a lo futbolístico, desde lo colectivo hace rato que Central no juega bien y eso debe preocupar al entrenador. Venía de ser salvado por un pibe (Agustín Maziero) de lo que tranquilamente pudo haber sido empate o derrota ante Chacarita en el Gigante. Esta vez no hubo salvadores porque Patronato nos ganó literalmente de punta a punta.

En lo individual, hay casos resonantes que deben explicarse: Uno de ellos el de Paulo Ferrari, a quien respetamos por su condición de referente del Club en momentos difíciles, pero que hoy no está para seguir en el equipo. En realidad, no lo está desde hace rato. El primer gol que nos marcan –el más importante ya que abrió el partido- es casi de torneo interno y cuenta con total complicidad del lateral derecho.

Otro para anotar en esa nómina es el uruguayo Washington Camacho, que desde que perdió la titularidad parece que tampoco tiene demasiadas ganas de recuperarla. En Paraná se fue reemplazado en el entretiempo después de haber perdido la enésima pelota. Y a esta nómina se debe sumar a Maxi González que, si bien es el único volante central que tiene el equipo, pierde casi todas las batallas en el medio y ya no es un juvenil como para perdonarle una o dos malas tardes.

En definitiva, la excursión a Paraná fue un papelón de punta a punta. De la que sólo puede excluirse a pibes como Di Fulvio, López Pissano o Maziero que están haciendo sus primeras armas. El resto debe dar la cara y explicar cómo un plantel diez veces más barato te golea y baila de ésa manera. El cuerpo técnico o quien corresponda debe sabernos decir por qué tenemos una o dos lesiones por semana. Y también cómo intentarán revertir el mal momento. Y si algún jugador no tiene más ganas de ponerse la camiseta de Central, que no tiemble el pulso para prepararle su salida en calle Mitre. Nadie está por encima de nuestro Club. Somos demasiado grandes para soportar estos golpes.

Comentarios   

 
#61 diego 12-04-2018 23:34
URGENTEEEEEE!!! un cuerpo tecnico yaaaaa!!!!!! un jugador mas durante 45 minutos . Los cambios un pactado a los 72 minutossssssss! !!! fisicamente deplorable !!!!!!! CARRIZOOOOOOO MI DIOS !!!! COMO ALGUIEN LE VE ALGO A ESTE INUTIL !!!!!
Menos mal q esta el arquero con mas culo del mundo sino.....
Poner a Pereyra q tiene un freezer para ganar un partido !!!!!!!! por favor un CT profesional yaaaaaa !!!!!
 

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