Traigan un proyecto

Tan acostumbrados estamos a las desazones que el gol agónico y, vale decirlo, inmerecido de Estudiantes casi que lo tomamos con normalidad. Lamentablemente, por los desaciertos en todos los niveles futbolísticos, cerramos la segunda temporada consecutiva en los puestos bajos y se nos avecina una en la que, luego de mucho tiempo, habrá que volver a mirar la tabla de promedios. Y eso es mucho decir si recordamos que hace dos años peleábamos títulos y vendíamos por millones.

El flojísimo interinato de Chamot queda como una anécdota en el marco de un torneo largo en el que pasó el penoso Paolo Montero y luego el irregular ciclo de Leo Fernández, que al menos fue algo más efectivo. Todo ello de la mano de uno de los planteles más caros del fútbol argentino que, salvo honrosas excepciones, no brindó respuestas futbolísticas, tácticas ni anímicas casi nunca. Demasiado dinero despilfarrado en jugadores que no honran la camiseta.

Es por eso que, al margen de que todo canalla de buena ley prende velas para que Edgardo Bauza acepte la oferta y regrese a la institución, está claro que se necesita más que eso. Hay que velar por un proyecto deportivo integral. Terminar con el despilfarro de dinero en contrataciones absurdas. Buscar un objetivo claro que nos permita volver a pensar en un Central competitivo y no en el que deba pelear por los puestos de abajo.

No nos merecemos terminar otro torneo con jugadores como Camacho arrastrándose por la cancha, como Da Campo que desperdició su enésima oportunidad, o como otros tantos caso Fernández, Maxi González, Ferrari, Tobio, entre muchos otros, que cumplieron claramente su ciclo. Y a nuestro capitán, que tantas alegrías nos ha dado y que cerró el torneo marcando su primer gol (increíble pero real) bien vale decirle que si no está seguro de continuar, le daremos la mejor de las despedidas. Pero no es momento para tibiezas.

Lo único rescatable del cierre del semestre fue la aparición –por fin- de Néstor Ortigoza, quien demostró a las claras que tiene jerarquía de sobra si las lesiones no lo complican. En los dos partidos que jugó como titular fue el eje del equipo y el mejor futbolista en cancha. No es poca cosa pensando en el armado que viene.

Claro que no solamente de contratar un técnico se trata. Hay que acertar en los refuerzos, un rubro que la dirigencia tiene en rojo desde hace años, armar un equipo competitivo y dejar de faltarle el respeto a la gente con actuaciones lamentables como las que nos tienen acostumbrados. Más que uno o dos nombres, hay que traer un proyecto. Basta de improvisaciones. Las podemos pagar demasiado caro.